jueves, 17 de julio de 2008

Un zoo vacío

No podía ir a la playa, estaba sin depilar, y bastante trabajo me cuesta ir a darme un chapuzón con mis kilos sobrantes como encima ir enseñando pelos, así que habiamos quedado para ir al Zoo. Por lo visto todo el mundo había optado por sol, mar y arena porque allí no había nadie, salvo los animales y un par de familias de esas que visten a los niños con ropa de marca de adulto y super conjuntados en colores y piezas, sí, sí, esas que se componen de un papá, una mamá, un niño y una niña con un moño enorme en el pelo del mismo color que los zapatos.

Que decir del zoo de Jerez, del Tempul de toda la vida, que me encantó, hacía mil años que no iba, si no recuerdo mal desde que nos robaron en la misma puerta el día que estrenamos la tienda de Zara que abrían en Jerez, creo que tendría unos 12 o 13 años, y mi madre tuvo que volver a comprarme la falda de cuadros escoceses roja y la camisa blanca basica del disgusto que nos llevamos.

No se notaba apenas el calor gracias a un sistema que suelta micro gotitas de agua en las zonas más despejadas y que los animales aprovechan bien acercandose a las vallas que los separan de nosotros.

Lo mejor es que tuvimos la suerte de ver a muchas crias recien nacidas, ciervo, cebra, dromedario, un suricato pequeñín, lo malo es que la cámara de video y la de fotos se quedaron sin batería, pa matarme. Lo peor, pues, que un zoo, es un zoo y los animales deberían estar en su habitat, es una pena que especies como el lince o el chimpancé estén más seguros entre rejas que viviendo donde deberían.

Las fotos no son muy buenas, lo cual me acerca más al cambio de cámara, y pillarme una buena reflex digital, (aunque aun creo que pesan mucho para el trote que le doy a las cámaras), pero ahí van algunas.:
Una tortuga milenaria, mención especial al ser la palabra más completa que dice mi niña con apenas 15 meses desde hace ya algun tiempo, así, con sus tres sílabas: TOR-TU-GA

Las jirafas, preciosisimas en directo.


El tigre. Hay uno albino, pero estaba tan nervioso el pobre que no paraba de dar vueltas y fue imposible sacarle una foto decente. El rugido de este animal en directo impresiona, buff!


El camaleón incubando en su madriguera, los huevos parecían de plastilina, a mi me impresionó muchisimo.



La cebra mami y la cebra baby.