sábado, 15 de noviembre de 2008

Una excusa

Una boda siempre es una excusa para cogerse una buena cogorza, yo que hace años salía los fines de semana y enganchaba las juergas una detrás de otra tengo que reconocer que ahora me cuesta soltar la resaca, vamos, que como mínimo no soy persona durante los dos días siguientes al evento.

Se casaba un amigo, y aunque lo conozco de hace mucho, la boda no parecía la suya, él que siempre iba con el cocodrilo en el pecho ha dado con una chica que oye, no es por menospreciar, pero vaya, que aquello parecía la sucesora de la boda de Farruquito, damas de honor de esas que ya no pueden llevar flores en el pelo ni lazos porque tienen una cierta edad, agujas doradas, tiaras plateadas en recogidos imposibles, mucha lentejuela, mucho volante y mucho brillo. Fijaos, como sería la cosa que según me cuentan, la novia no encuentra su velo ni las figuritas esas que adornan la tarta, con el consiguiente disgusto, claro...

Hubo de todo, orquesta chusquera, (eso se lo tengo que decir a mi amigo porque tenían delito), fondue de chocolate a la que ni me acerqué por miedo a perder todo lo invertido en alcohol hasta el momento, mucho jamón, mucho vítore entre los invitados, vamos, como os digo, la excusa perfecta para cogerse una buena, y reafirmarme en mi idea de seguir viviendo en pecado, of course...

De todas formas, como no creo que ninguno de mis amigos vaya a leer esto nunca, alguna fotito si puedo colgar no?


Damas de honor (¿pero eso aquí se lleva?)


Coche del novio (esto se salva, no me lo negareis no?)


La tarta


Los novios de la tarta

Y esta soy yo: Algo turbia pero no hay más de cuerpo entero..


Ya lo visteis casi todo pero bueno os cuento lo que llevaba:
- Cardigan de seda de MD (temporada verano).
- vestido de Bimba y Lola.
- Medias de una tienda de aquí maravillosa con unas dependientas que siempre dan en el clavo, preciosas y que rompí al tercer cubata, pero llevaba repuesto.
- Zapatos de Zara de esta temporada que tuve que arreglar en el zapatero con una plantilla y un quitanúmero, aguanté bastante bien con ellos, pero también llevaba unas bailarinas de repuesto.
- Y no se me puede olvidar el maravilloso bolso de mano de plástico made in China y comprado a los chinos que le venían a los zapatos que ni pintado. ;)

En fin, lo único que les envidio profundamente es el super viaje que se están pegando de 15 días en los que pasarán por NY, eso sí, veis, eso si que me gusta de las bodas, las lunas de miel.

1 comentario:

Bimba y Laura dijo...

Me gusta el look!La tarta sin comentarios